
Todos nuestros pensamientos son portadores de la fuerza y del fuego de la energÃa psÃquica existente en nosotros. Emitimos ciertos pensamientos; después los olvidamos, pero ellos continúan energizando el Espacio, lo que produce ciertos efectos. El pensamiento se nutre y vive con nuestra energÃa psÃquica.
Cada pensamiento liberado por nosotros siempre está vinculado con nuestra reserva de energÃa psÃquica. Un pensamiento semejante se nutre a sà mismo y vive por nuestra energÃa psÃquica. Si nuestros pensamientos son elevados y tienen una carga de luz, amor y belleza, entonces acumulan energÃa psÃquica nueva y fresca procedente del Espacio y la transmiten a nuestro depósito de energÃa.
La energÃa psÃquica se acumula en las habitaciones de quienes las electrizan con sus plegarias, su meditación, sus cánticos y su esfuerzo espiritual. Se nos dice que no debemos permitir que los extraños entren en esas habitaciones, porque perturban y debilitan el campo de la energÃa psÃquica, e incluso ellos mismos se perjudican.
EnergÃa PsÃquica y Oportunidad A veces, la energÃa psÃquica se acumula en determinados sitios del Espacio y causa explosiones de diversos tipos, como por ejemplo, erupciones volcánicas, deslizamientos de tierras, filtración de gases venenosos, revoluciones, guerras, epidemias, sismos y huracanes. Las explosiones causan, en los seres humanos, enfermedades como cáncer, ataques fulminantes, etc.
Todas estas explosiones son el resultado de un estado de desequilibrio entre la energÃa psÃquica acumulada y las formas de vida que no son capaces de armonizar y asimilar estas gigantescas acumulaciones existentes en el Espacio.
Las ocasiones en las que la energÃa psÃquica se acumula en el Espacio son épocas de gran crisis y también de grandes oportunidades. Se convierten en estas últimas cuando determinadas personas pueden observar los impactos de la energÃa psÃquica acumulada e ingresar en un estado más elevado del ser, en un estado superior de conciencia y creatividad. Ellas se convierten en gigantes espirituales, al cargarse con la poderosa acumulación de energÃa psÃquica.
Estos son los grandes gigantes que, en su cuerpo o fuera de él, absorben la energÃa generada por explosiones en el Espacio y en la Tierra, y la usan para crear una nueva era.