Aunque la tradición de la cafeomancia se le adjudica a los franceses del siglo XVII, según parece la constumbre de escudriñar lo que podÃa marcar un tazón que contenÃa cafe es bastante antigua.
Posiblemente debamos remitirnos a un origen indeterminado en el continente Africano y tembién en Asia. Desde allÃ, los viajeros y comercantes europeos lo exportaron a otros paÃses, aunque la primera obra conocida que aborda el tema corresponde a un adivino florentino, Tomás Tamponelli, que redactó un sencillo manual de cafeomancia allá por el siglo XVII.
También sabemos que en las cortes de los zares de Rusia y en los caravasares (albergues en los que destacaban las caravanas) eran lugares donde la práctica de la cafeomancia era una buena excusa para pasar un rato agradable y desvelar el futuro.
Los posos de café no puede leerse de cualquier forma. Es necesaria una preparación que muchas veces es ritual. De esta forma, tanto quien prepara la cafetera que es quien después interpretará las señales, como la persona que consulta, deben estar concentrados y armonizados en ritual.
Asà vemos que muchas veces el café se prepara trás la audición de una serie de melodÃas que predispongan a la apertura de los sentidos o bien cuando adivino y consultante ya han charlado amistosamente y ambos se conocen. Por supuesto, tenemos la modalidad de “autooráculo”, que consiste en ser uno mismo quien prepara el café y quien lo lee.
Simbolos:
Objetos:
Abanico: Indica un posible encuentro con la persona amada.
Corona: Representa la fuerza, el valor, la serenidad y el poder.
Sombrero: Manifiesta la eficacia, la volunta y el tesón.
Bastón: Augura lentitud, traiciones, dureza e inseguridad.
Espada: Sugiere acción, fuerza, valentÃa, osadÃa y vitalidad.
Silla: Aconseja prudencia, esperanza, descanso y quietud.
Cama: Indica dolor, enfermedad, agonÃa.
Puerta: Presagia cambios, alteraciones en el hogar y trabajo.
Herradura: Anuncia suerte en juegos de azar, asociaciones, dicha.
Cuerpo Humano:
Mano: Simboliza la ayuda, solidaridad y acción ejecutiva.
Pie: Representa materialismo, evolución, cambios a corto plazo.
Ojo: Se asocia con la intuición, la perspicacia y el honor.
Oreja: Son los consejos, las ayudas de aliados y amigos.
Mujer: Asociaciones femeninas, amistad y sexo.
Hombre: PresagÃa dureza y enfrentamientos, dolor y miedo.
Corazón: Augura amor, cariño, romanticismo, ternura.
Sexo: Fertilidad de ideas y acciones, pasión, lujuria y arrebato.
Boca: Incita al diálogo pero anuncia calumnias y mentiras.
Nariz: Sugiere prudencia, toma de distancia, acotamientos.
Figuras Animales:
Ave: Indica creatividad, libertad, rapidez, imaginación.
Mariposa: Suerte. Ganacias que no se esperan.
Felino: Presagia rudeza, dolor, daños irreparables.
Serpiente: Manifiesta traición, inseguridad y pesar.
Tortuga: Sugiere protección, ayudas externas, perseverancia.
Caracol: Denota el hogar, la lentitud, lo inexorable y eterno.
Elefante: Anuncia serenidad, dilosofÃa y paz. Aconseja amor.
Figuras Geométricas:
Triángulo: Indica imaginación, creatividad y plano mental.
Cuadrado: Anuncia materialismo, egoismo, terquedad y dolor.
CÃrculo: Sugiere ambivalencia, diplomacia, don de gentes.
Estrella: PresagÃa el éxito, renacimiento, valÃa y orgullo.
LÃnea: Augura nobleza, rapidez, eficacia y éxito.
Figuras Númericas:
Ocasionalmente aparecen manchas o figuras que pueden ser interpretadas como cifras. Puede ser un único dÃgito o secuencia de ellos. En general, este es el presagio:
1: Anuncia comienzo, liderazgo, fuerza, valor y empuje.
2: Denota asociaciones, sociedades, amistades y proyección.
3: Indica dispersión, retrasos e impuntualidad.
4: Induce a la unión familiar, tenacidad y tozunerÃa.
5: Influye en la comunicación, viajes, fluidez de palabra.
6: Marca la familia, sensibilidad, ternura y arte.
7: Augura el espiritualismo, reserva, introversión y estudio.
8: Presagia bienes materiales, cambios laborales y poder.
9: Manifiesta el altruismo, la solidaridad y la comunidad.